Pieces of a Woman: Un reensable de la vida

El intimismo de Pieces of a Woman se muestra con nitidez en cada cuadro de este inicio, rodado siempre en planos cercanos e interiores, lo que aporta vitalidad y potencia la fuerza de los diálogos, junto con expresar las convincentes actuaciones del trío protagonista. Al espectador le resultará imposible no ponerse tenso, e incluso incómodo, tras el impacto de tan buen montaje de Mandruczó y su guionista Kata Wéber, los que consiguen hacerte saber que viene un nuevo futuro que obligará a la pareja a explorar un abismo.   

El húngaro Kornél Mundruczó regresa con una nueva película que cuenta con el espaldarazo de Martin Scorsese en la producción ejecutiva. Es el drama de Martha (Vanessa Kirby) y su pareja Sean (Shia LaBeouf) a punto de ser padres; con este argumento, busca desarrollar las premisas de la pérdida y la búsqueda del equilibrio.

Los primeros veinte minutos son lo mejor de la película, lo que uno finalmente recuerda. En esos cuadros, sabemos que nos aventuramos a presenciar un parto hogareño amenizado por la dulzura de la relación de la pareja y las contracciones que se suceden más rápido; todos los acontecimientos que permiten el resto de la película, se desarrollan en este inicio en plano secuencia. El cineasta le encarga al director de fotografía Benjamin Loeb, que filme a velocidad variable toda esta sucesión de hechos, colocando al espectador en un punto de vista omnipotente. Los planos que tienen velocidad transmiten eficazmente la ansiedad e incertidumbre de un parto, mientras que los de ritmo más lento parecen detener el tiempo, como son los besos y caricias en la bañera o cuando ya acontece lo fatídico. El intimismo de Pieces of a Woman se muestra con nitidez en cada cuadro de este inicio, rodado siempre en planos cercanos e interiores, lo que aporta vitalidad y potencia la fuerza de los diálogos, junto con expresar las convincentes actuaciones del trío protagonista. Al espectador le resultará imposible no ponerse tenso, e incluso incómodo, tras el impacto de tan buen montaje de Mandruczó y su guionista Kata Wéber, los que consiguen hacerte saber que viene un nuevo futuro que obligará a la pareja a explorar un abismo.   

Y ese abismo se plantea a través de cambios de escenario y estación climática. En cada una van apareciendo la desesperación, la rabia y una fragilidad que parece interminable. En cada nueva fecha que se nos presenta, la pareja protagonista se ha ido transformando a nivel de personalidad y expectativas; sin embargo, este desarrollo de los personajes no se condice con el ritmo de la historia, el que se va tornando tedioso y deja a  Martha y Sean con caminos casi predeterminados y con diálogos que van dejando de ser fundamentales, lo que solo va alargando el desenlace. La madre de Martha pareciera ser un personaje crucial, y aunque llegamos a descubrir el trasfondo de su comportamiento manipulador hacia su hija y su esposo, no parece tener un rol muy específico, salvo por un monólogo intenso de Ellen Burstyn, filmado en un solo primer plano, que permite que aflore la figura del perdón.

El proceso de duelo requiere tiempo, y tal vez por eso la película está organizada en capítulos, aunque no todos ellos funcionan justamente por esos problemas de ritmo, los que descarrilan algunos clímax. Pero, a pesar de esos detalles, es el personaje de Kirby quien penetra el corazón con una actuación multifacética con respecto al dolor. Porque además de su espectacular interpretación en el parto, lidia con sentimientos muy complejos y navega por un torbellino de dudas y estados de ánimo; esto no se aprecia en el personaje de Shia LaBeouf con tanta claridad, más bien se le muestra como quien decidió volver al pasado (a sus adicciones) mientras Kirby decidió tomar la opción de mirar hacia adelante y volver a empezar. 

En su primera película en inglés, el director Kornél Mundruczó nos entrega un viaje de reconstrucción de fragmentos, adentrándonos en el desafío de renacer. Pieces of a Woman cuida su lenguaje, da  espacios para el silencio y para momentos fuertes. Si bien tiene fallas (la metáfora de las semillas germinadas no es tan innovadora, no logramos saber mucho del porqué de algunos personajes secundarios, de porqué esa mala relación entre madre e hija, Sean termina retratado como el estereotipo de hombre sin recursos que no superar las tragedias, la escena del juicio solo es lograda por Kirby), la película es un relato, no de ritmo, sino que de reflexiones frente a la adversidad. Cuando aparece Martha te olvidas de todo, porque lo único que importa es ser testigo de cómo trabaja un proceso vinculado al dolor.

 

Título original: Pieces of a Woman. Dirección: Kornél Mundruczó. Guion: Kata Wéber. Fotografía: Benjamin Loeb. Música: Howard Shore. Reparto: Vanessa Kirby, Shia LaBeouf, Ellen Burstyn, Molly Parker, Iliza Shlesinger, Jimmie Fails, Domenic Di Rosa, Alain Dahan, Sarah Snook, Ben Safdie. País: Canadá. Año: 2020. Duración: 128 min.