Alicia Herrera: "Vemos que hoy la gente muestra un interés cada vez mayor hacia los temas indígenas"

Hoy 10 de junio se da inicio  a las 13a versión de la Muestra de Cine + video indígena, festival impulsado desde el Museo de Arte Precolombino, y que nos trae una extensa muestra de películas que abordan las problemáticas de los pueblos originarios del continente latinoamericano. A pesar de ser uno de los pioneros en abordar exclusivamente temáticas indígenas y cumplir trece años de trayectoria, ha permanecido en la periferia del circuito festivalero más cinéfilo. Nos acercamos a una de sus directoras y fundadoras, Alicia Herrera, para hablar sobre la muestra de este año, y de lo que significa sostener una muestra itinerante de Arica a Puerto Williams.

Desde su apreciación a una de las grandes producciones que estuvo en cartelera el 2018, Roma de Cuarón, es que Alicia comienza planteando un optimista panorama actual en el que el interés por la realidad del mundo indígena ha ido creciendo y con ello un nicho interesado en su representación en el cine. Esta película - Roma -  si bien no forma parte de la programación de este festival en particular, se posiciona desde un objetivo común con las que sí son parte de la selección oficial, y es la búsqueda por la reivindicación de los pueblos originarios, su coexistencia y lugar dentro o fuera de la sociedad occidental.

¿Cómo nace el festival?

Surgió el año 2005, cuando yo dirigía el festival de Cine UC, y me di cuenta que no había un circuito donde uno pudiera ver las películas que tuvieran que ver exclusivamente con los temas indígenas. Entonces la Universidad Católica acogió mi idea de hacer una muestra exclusiva de temas indígenas. Ahí acudí al archivo del museo de arte precolombino, que tiene un acervo inmenso de material, y comenzamos a exhibir películas patrimoniales, grabadas hace 80 años o más. También me contacté con directores que podrían tener trabajos, de ahí el nombre de “Cine + Video”.  Así comenzó, Luego nos trasladamos al museo de arte precolombino hasta hoy, en que ya tenemos un grupo de curadores y cada año recibimos más películas para seleccionar. Este año nos llegaron cerca de 200 obras.

Y con el aumento de películas la curatoría debe ser cada vez más compleja, ¿qué criterios o postura han tenido al enfrentarse a los trabajos, y cómo se plantean la selección?

Sí, se complejiza, porque además los trabajos son cada vez más buenos, la democratización de la tecnología ha ayudado mucho, y ahora se tienen más herramientas audiovisuales. Eso también hace que dentro de las películas que llegan, aumentan las que son realizadas por las mismas comunidades. En ese sentido, cómo curadores damos prioridad y valoramos que las comunidades se muestren a sí mismas en sus trabajos. También nos importa mucho que la mirada del realizador, si no es indígena, sea respetuosa, que se involucre, que no evoque a una mirada paternalista o colonialista, que suele ocurrir en los productos audiovisuales que recibimos. Nuestro principal objetivo es educar. Queremos que la gente acceda a estas películas que no van a poder ver en otro lugar y que rompan con esa mala imagen que los medios han construido de los pueblos indígenas. Esa es cómo nuestra bandera de lucha.

¿Qué temas que se abordan en las películas de la muestra de este año, y a qué lugares geográficos hacen mención, en términos generales?

 Tenemos películas, la mayoría documentales, que vienen de casi todos los países de latinoamérica: Perú, Colombia, Ecuador, Brasil, Argentina, México, Bolivia y Chile. Y algunas de países europeos como España e Italia. El tema de la lucha por el territorio siempre está muy presente, así como la recuperación de las lenguas. Nos esforzamos en hacer muestras de cine infantil con películas habladas en aymara, o quechua, que tengan un contenido para niños pero sin perder nuestra intención de educar. Tenemos películas que abordan otras problemáticas presentes también en la sociedad occidental. Temas de género, con una importante mirada hacia la mujer en el mundo. En ese sentido, la cantidad de directoras mujeres de la muestra es significativa. También de la sexualidad y de ser homosexual. Creemos que todos estos problemas del mundo actual, se pueden reflexionar desde una perspectiva indígena. Por ejemplo, con respecto al calentamiento global, los pueblos originarios y los mapuches fueron los primeros ecologistas de la historia. También, en muchas pueblos ancestrales las personas bisexuales eran valoradas porque se decía que tenían dos espíritus. No existía la discriminación que hoy vemos en nuestra sociedad. Creemos que hay mucho que aprender de su cosmovisión, y nosotros somos un granito de arena que intenta contribuir a esa visibilización.

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Y sobre la programación en particular ¿algunos títulos que puedas adelantar?

Una de las películas más reconocidas que tenemos este año es Sembradoras de vida del realizador peruano Diego Sarmiento, quien va a poder estar en el festival presentándola. Además tenemos una sección de películas patrimoniales o de memoria, en que mostraremos un cortometraje de Raúl Ruiz Ahora te vamos a llamar hermano de 1971, junto a Carlos Flores Delpino y su cortometraje Nütuayin mapu, de 1969. 

¿Cómo funciona la itinerancia y de la exhibición, fuera de Santiago?

Nuestras muestras son todas gratuitas para la comunidad, y la itinerancia se realiza de Arica a Puerto Williams. Tenemos asociación con varios museos, Universidades, centros ceremoniales indígenas, municipios. A veces no tenemos la oportunidad de llegar a todos los lugares que quisiéramos porque los recursos son limitados, pero cada vez abarcamos más. Además, la gente cada vez se ve más interesada. Años anteriores nos enfrentamos al prejuicio por el tipo de películas que exhibimos, y nos solían encasillar como cine de propaganda política. Pero eso ha cambiado, y creemos que se debe en parte a la mejor calidad cinematográfica de las películas que llegan ahora. Porque si bien siguen siendo muy políticas, son películas que podrían sostenerse, por ejemplo, en multisalas, en otro festival sin ser necesariamente indígena. Por ejemplo, en el Festival de Valdivia colaboramos en una sección de cine indígena que se llama “Primeras naciones”, donde exhiben algunas de nuestras películas. Hemos logrado generar un nicho y eso nos pone contentos. Sobre la itinerancia, lo ideal sería que pudiéramos viajar a las comunidades en que exhibimos, para desarrollar talleres, conversatorios, etc. Pero por el momento eso es solo un sueño, ya que contamos únicamente con el financiamiento y apoyo económico del Museo de Arte Precolombino.

Los lugares en que se exhibirán las películas dentro de Santiago del 10 al 17 de junio son: MAVI, Museo Violeta Parra, Matucana100, El museo de la memoria de DDHH, La Rucka mapuche de la comuna El bosque, y este año se incluyó la Universidad Abierta de Recoleta, que hará de la muestra una actividad de extensión. PROGRAMACIÓN AQUÍ.