Somos una familia (2): La infancia y la revolución

Las películas de Hirokazu Koreeda siguen el estilo de ese cine que cuenta una historia a partir de una técnica cuidada y sencilla, sin muchos adornos, con una narrativa muy cercana a la de la literatura y con temáticas recurrentes: la familia, la relación entre la infancia y la adultez, la ambigüedad moral… se parece al estilo de Éric Rohmer y tiene ecos de los temas de Ken Loach (como el propio director lo ha afirmado), pero también se inserta en esa tradición del género japonés llamado Shomin-geki (cine de la vida cotidiana), que en su época abordaron de una manera magistral directores como Yasujirō Ozu o Mikio Naruse.

Este anclaje en la tradición nos ayuda a identificar varios simbolismos que en la filmografía de Koreeda encuentran su propio tratamiento. De esta forma, en Somos una familia, su película más reciente, se nos cuenta la historia de una familia que apenas sobrevive con lo necesario hurtando de repente en varias tiendas, a través de la relación de los personajes con las estaciones y con la naturaleza. Padre e hijo encuentran en el frío glacial a una pequeña niña que adoptarán en casa, este es el núcleo de la película: la propuesta de la familia como un espacio de amor y apoyo que va más allá del lazo consanguíneo, durante el calor de verano y en una visita al mar, todos los integrantes afianzan sus lazos; y de nuevo, durante el invierno, llega el desenlace para la familia.

Ya en la película De tal padre, tal hijo (2013) se retrataba un elemento, también tradicional, muy interesante: la relación entre las abuelas y los nietos. En Somos una familia la abuela es muy cercana a la mayor de las hijas, ambas comparten secretos y la abuela conoce los sentimientos de la joven a partir de sus reacciones físicas. En las películas de Koreeda las abuelas son portadoras de gran sabiduría y a veces funcionan como una especie de oráculo, en Somos una familia hay dos momentos claves de ascenso y ocaso en la trama familiar presentados a partir de la figura de la abuela.

Es de resaltar el tratamiento que tienen todos los personajes, tanto en la dupla del padre y el hijo, la de la abuela y la nieta, como la de la madre y la hija adoptiva cada integrante reluce en claroscuros que no son moralistas. En lo personal me interesa el punto de vista de los niños porque en el personaje del hijo se retrata ese momento de quiebre entre el mundo infantil y el adulto, el niño entra en conflicto al enseñarle las técnicas de robo a la pequeña niña y eso lo lleva a cuestionar sus figuras adultas.

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Contar desde la infancia me parece que funciona como una metáfora para realizar una crítica del mundo adulto que se presenta como “racional” y “ordenado” encarnando el espacio de lo legal. Posicionarnos en el lugar de lo infantil nos permite cuestionarnos el funcionamiento de dicho orden y su moralidad, en la película la autoridad (a la que se opone la familia) da más peso a los lazos consanguíneos y la familia nos muestra cómo esto puede que no sea del todo cierto.

Si en De tal padre, tal hijo se exploraban los círculos de la infancia y de la adultez como espacios separados, conectados sólo a través de la figura de la abuela, en esta película la familia completa sirve como un lazo que denuncia la rigidez del ámbito de lo legal y esa es la actualización más importante que hace Koreeda del shomin-geki tradicional. En Primavera tardía (1949) de Yasujirō Ozu el drama familiar no se aleja de las convenciones del Japón de la época con la historia de una mujer que vive en la casa paterna, pero “está en edad” de tener un marido.

En la última película de Koreeda se mantiene el eco con la sociedad de la época, pero se permite ser transgresora al trastocar intencionalmente los límites morales al presentarnos personajes que son shoplifters (de ahí el título en inglés de la película). Por eso podría decirse que se da un paso de la infancia a la revolución, al hacernos cómplices de ese cuestionamiento del orden de lo social a través de personajes tan humanos, tan transparentes y tan entrañables.

Nota: 9/10

Titulo Original: Manbiki Kazoku. Año: 2018. País: Japón. Director: Hirokazu Koreeda . Guión: Hirokazu Koreeda. Género: Drama, Pobreza, Familia. Duración: 121 minutos  Reparto: Kirin Kiki, Sôsuke Ikematsu, Lily Franky, Moemi Katayama, Sakura Ando, Mayu Matsuoka. Distribuye: CDI FILMS